
La eficiencia energética se ha convertido en una prioridad para muchas comunidades de propietarios. El aumento del coste de la energía, las ayudas públicas para rehabilitación y las nuevas exigencias normativas han impulsado la necesidad de conocer el comportamiento energético de los edificios.
En este contexto, el certificado de eficiencia energética es una herramienta fundamental para identificar oportunidades de ahorro, planificar mejoras y acceder a determinadas subvenciones.
¿Qué es el certificado de eficiencia energética?
El certificado de eficiencia energética es un documento oficial que evalúa el consumo de energía de un edificio o vivienda y las emisiones de CO₂ asociadas.
La calificación se expresa mediante una escala que va desde la letra A (máxima eficiencia) hasta la G (mínima eficiencia).
Además de la calificación obtenida, el certificado incluye recomendaciones para mejorar el comportamiento energético del inmueble, como:
- Mejora del aislamiento de fachadas y cubiertas.
- Sustitución de ventanas.
- Renovación de sistemas de calefacción y climatización.
- Incorporación de energías renovables.
En una comunidad de propietarios, el certificado puede realizarse tanto para viviendas individuales como para el edificio completo.

¿Cuándo es obligatorio?
El certificado energético es obligatorio en diferentes situaciones:
- Venta de una vivienda o local.
- Alquiler de una vivienda o local.
- Solicitud de determinadas subvenciones para rehabilitación energética.
- Actuaciones de rehabilitación que exijan justificar el ahorro energético obtenido.
Aunque no exista una obligación inmediata, muchas comunidades optan por disponer de un certificado energético del edificio para conocer su situación real y planificar futuras mejoras.

¿Quién puede emitir el certificado energético?
El certificado únicamente puede ser emitido por un técnico competente habilitado legalmente.
Habitualmente pueden realizarlo:
- Arquitectos.
- Arquitectos técnicos.
- Ingenieros.
- Ingenieros técnicos.
El profesional debe visitar el inmueble, recopilar la información necesaria, elaborar el certificado y registrarlo posteriormente ante el organismo competente de la comunidad autónoma.
Por ello, antes de contratar el servicio conviene comprobar que el técnico dispone de la titulación adecuada y experiencia en certificación energética de edificios residenciales.

¿Qué analiza el técnico?
Para elaborar el certificado, el técnico estudia distintos elementos que influyen en el consumo energético del edificio:
- Aislamiento de fachadas y cubiertas.
- Ventanas y cerramientos.
- Sistemas de calefacción y climatización.
- Producción de agua caliente sanitaria.
- Ventilación.
- Iluminación de zonas comunes.
- Orientación y características constructivas.
Con esta información se calcula la calificación energética y se identifican posibles actuaciones de mejora.
En edificios antiguos suelen detectarse importantes oportunidades de ahorro derivadas de la falta de aislamiento o de instalaciones obsoletas.

¿Por qué es útil para una comunidad?
Más allá de una obligación legal, el certificado energético permite:
- Conocer el estado real del edificio.
- Detectar actuaciones que reduzcan el consumo energético.
- Disminuir gastos comunitarios y costes individuales de los propietarios.
- Mejorar el confort de las viviendas.
- Incrementar el valor de los inmuebles.
- Facilitar el acceso a subvenciones y ayudas públicas.
Además, muchas líneas de ayudas exigen comparar la situación energética del edificio antes y después de la rehabilitación mediante certificados energéticos.

Cómo plantear una rehabilitación energética en la comunidad
Si el certificado energético detecta posibilidades de mejora, la comunidad puede valorar distintas actuaciones.
Antes de llevar la propuesta a junta es recomendable:
Realizar un diagnóstico previo
Solicitar a un técnico un estudio del edificio para identificar las actuaciones más eficaces y el ahorro esperado.
Preparar un informe económico
Los propietarios deben conocer:
- Coste de la actuación.
- Subvenciones disponibles.
- Ahorro energético previsto.
- Posibles ingresos por Certificados de Ahorro Energético (CAE).
- Coste final para cada vivienda.
Incluir la propuesta en el orden del día
La documentación debe remitirse junto con la convocatoria para que los propietarios puedan analizarla previamente.
Actuaciones más habituales en comunidades
Las medidas que suelen generar mayor ahorro son:
Iluminación LED en zonas comunes
- Portales.
- Escaleras.
- Garajes.
- Exteriores.
Puede reducir el consumo destinado a iluminación entre un 60 % y un 80 %.
Aislamiento de fachadas
La instalación de sistemas de aislamiento térmico exterior (SATE) puede reducir significativamente la demanda energética del edificio.
Aislamiento de cubiertas
Especialmente recomendable en edificios antiguos o con problemas térmicos en las últimas plantas.
Sustitución de calderas comunitarias
La renovación de equipos antiguos por sistemas de alta eficiencia o bombas de calor puede reducir considerablemente el consumo energético.
Renovación de ventanas
Mejora el aislamiento térmico y acústico y reduce las pérdidas energéticas.

Ayudas y deducciones fiscales vigentes
Las deducciones fiscales por obras de eficiencia energética se mantienen hasta el 31 de diciembre de 2026.
Actualmente existen tres niveles principales:
| Actuación | Deducción |
| Reducción de al menos un 7 % de la demanda de calefacción y refrigeración | 20 % |
| Reducción de al menos un 30 % del consumo de energía primaria no renovable o mejora a letra A o B | 40 % |
| Actuaciones sobre el conjunto del edificio que reduzcan al menos un 30 % el consumo o alcancen letra A o B | 60 % |
Estas deducciones deben acreditarse mediante los correspondientes certificados energéticos antes y después de la actuación.

La importancia de contar con asesoramiento profesional
La gestión de una rehabilitación energética implica aspectos técnicos, económicos y administrativos que pueden resultar complejos para una comunidad.
Contar con técnicos especializados y con una administración de fincas con experiencia en rehabilitación energética facilita:
- La obtención de presupuestos.
- La tramitación de ayudas y subvenciones.
- La coordinación de profesionales.
- El seguimiento de las obras.
- El cumplimiento de los requisitos legales.
El certificado de eficiencia energética es mucho más que un trámite administrativo. Permite conocer el estado energético del edificio, planificar inversiones con criterio y acceder a ayudas que pueden reducir significativamente el coste de las actuaciones.
Para una comunidad de propietarios, disponer de este certificado es el primer paso para mejorar la eficiencia del edificio, reducir gastos y aumentar el valor de las viviendas.